Mantenimiento ASIC: refrigeración, firmware y diagnóstico
Organiza una rutina e investiga las causas sin ocultarlas con reinicios repetidos.
ASIC.tools · Revisado

Registra una referencia saludable
Guarda modelo, serie, firmware, modo, potencia medida, temperaturas y hashrate del pool de cada aparato. Registra también las condiciones de entrada: el aire de admisión caliente puede explicar cambios aunque la sala parezca fresca. Vigila tendencias y alertas, no solo un icono verde. Un aumento gradual de temperatura o revoluciones con la misma carga merece una revisión antes de causar una parada.
Mantén la refrigeración adecuada
Separa la admisión fría del escape caliente y evita que conductos y filtros restrinjan el flujo. No uses un umbral de temperatura universal: admisión, placa y chip miden cosas distintas. Respeta los límites del modelo. En sistemas líquidos, utiliza refrigerante, caudal, presión y mantenimiento especificados; retirar ventiladores no convierte automáticamente un equipo de aire en uno apto para inmersión.
Limpia con la alimentación aislada
Antes del mantenimiento, detén el equipo y desconecta todas las entradas eléctricas siguiendo los tiempos de espera y manipulación del fabricante. Inspecciona el polvo y aplica el procedimiento aprobado con herramientas adecuadas. No laves la electrónica ni añadas humedad como atajo. La frecuencia depende del entorno y la acumulación observada. Abrir una fuente o reparar circuitos energizados es trabajo especializado; una guía de limpieza exterior no autoriza esas tareas.
Actualiza el firmware con criterio
Utiliza la distribución oficial del fabricante o del proveedor de firmware elegido y verifica compatibilidad exacta. Lee las notas, guarda ajustes y asegura alimentación estable. No interrumpas el proceso documentado. Después confirma versión, direcciones del pool, modo y temperaturas. Prueba primero un equipo antes de actualizar toda la flota: un archivo más reciente no sirve necesariamente para cualquier controladora o revisión.
Diagnostica un cambio cada vez
Cuando caiga el hashrate, guarda primero los registros y revisa alimentación, refrigeración, red y conexión al pool por orden. Anota las placas detectadas y si el fallo empezó tras un cambio concreto. No desactives protecciones de temperatura o ventilación para forzar el funcionamiento. Mantén un historial de síntomas, acciones y resultados; facilita serie y registros pertinentes a soporte, retirando antes contraseñas y otros secretos.


